Inicios

Un grupo de funcionarios de UTE realizaban una excursión de pesca a la Isla de Flores, debido al mal tiempo se establecieron ese día en  el balneario Las Grutas, asombrándose del paisaje y de la buena pesca, comienzan entonces las gestiones para adquirir allí un terreno.

En esos años la familia Aimee había convertido su casa, la actual Casona ubicada frente al club, en un parador y habían loteado los terrenos con el fin de atraer nuevos turistas.

Un grupo de funcionarios de UTE: Ramón Pereyra, Ángel de la Fuente y Diego Rico adquieren dicho terreno el 8 de julio de 1937, siendo de los primeros en comprar un lote en la zona y posteriormente lo escrituraron el 8 de agosto de 1940.

Iniciaron de esta forma el club de pesca de UTE en sus inicios, hoy CLUB DE PESCA UTE ANTEL.

Construyeron una casilla de chapa y masera de 5 x 5 metros, con 8 camas de hierro y colchones de chala.

En el período de 1944 a 1950 bajo la presidencia de Juan Martínez Mariño se adquirió un nuevo terreno y se construyó un comedor cocina grande, un colectivo de hombres con 22 camas y otro de damas con 14 camas con sus respectivos baños.

Para recaudar fondos se realiza una venta de bonos, en 1960 el presidente Miguel Ángel Rojo realiza una promoción obteniendo nuevos socios.

Es importante destacar en esta época la colaboración desinteresada de Carlos Julio y Paulina, dueños de La Casona de enfrente, que cuidaban el local, administraban el préstamo de los utensilios de cocina y ofrecían el teléfono a quien lo necesitara, ya que en esos años no teníamos en la sede costera.

En 1972 Juan Fabini integrante del directorio de UTE obtiene préstamos sin intereses que permiten la construcción de un amplio salón en subsuelo y los cañeros.

Durante una conversación una tarde de playa surge la idea de la ampliación del club, que se lleva a cabo durante la presidencia del ingeniero Landoni  y gracias a sus contactos con los directivos de UTE, logra préstamos sin intereses. Se construyen entonces 16 apartamentos con baño privado, los cañeros,2 colectivos de 12 camas cada uno….

Trabajaron en este proyecto en forma honoraria el ing. Landoni, el arquitecto Héctor Arce y María del Carmen Menéndez de Boullosa que administró el poco dinero que ingresaba en ese momento. Y como constructor Fidel Pintos que puso horas de trabajo y la esperanza de que era un proyecto posible. Muchas veces Fidel Pintos y muchas más Landoni pusieron su propio dinero para pagar jornales y que la obra no se parara.

Así se constituyó un gran equipo: ideólogo, proyectista, constructor, administradora y presidente y así fue creciendo “desde el pie” nuestro club.

Crecía la masa social y el patrimonio y en 1987 se concreta la ampliación de la recepción, de cocinas, comedores con estufa a leña y nuevos apartamentos. Se compran otros terrenos, se hacen más apartamentos, piscina, canchas, quinchados, parrilleros, horno de barro, microondas, lavadoras, heladeras individuales … palabras que parecen muy sencillas, pero implican un gran esfuerzo de asociados y muchos dirigentes que en forma anónima contribuyen a mejorar cada día este proyecto.

A medida que crecía la cantidad de socios, aumentaba el ingreso por concepto de cuota y por alojamiento y se visualizaban año a año las mejoras edilicias y del entorno, sería imposible mencionarlas todas, así como los responsables de las mismas, todos dirigentes del club que trabajaron y siguen trabajado en forma honoraria.

Y en Montevideo la sede social pasó de alquilar un local en la calle Washington hasta comprar su local propio el 25 de julio de 1984, en la calle Santa Fé 1180, una vieja casona que fue modificada para reuniones de directiva y alquiler del salón a los asociados.

 

Recordando

Recordando 1974 ,,, las camas eran cuchetas de hierro, saltábamos pues teníamos  un solo banco por escalera, en el baño un espejo de 15 x 15 cm, un calentador a alcohol y 1 solo wáter para todas las mujeres, una sola ventana pequeña y a veces se nos rompía la bomba de agua y debíamos traer agua de la playa, en la cocina 4 piletas, una heladera que compartíamos, pero como todos nos conocíamos, compartíamos lo poco que teníamos y las tareas entre todos limpiábamos los baños, el comedor y sin quejas…. pero, que días felices pasamos y en esa época aprendimos a amar a este club que hemos visto crecer en patrimonio, en comodidades, pero también fuimos perdiendo la familiaridad y la vida comunitaria que nos inició a la vida del Club de Pesca. Sirva solo como recuerdo y para valorar lo que hoy tenemos, cuidémoslo entre todos.

 

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Una reliquia; la vieja casilla de los duros comienzos de nuestro local costero en Punta Ballena.

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La fotografía (1976) muestra las obras en construcción en Punta Ballena, en los viejos edificios de la izquierda se encuentra hoy la Sede que se renovaba con gran impulso.

Compartimos algunas fotos históricas años 1987 y 1988:

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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